El Pirineo aragonés es uno de los destinos más espectaculares de España para viajar en moto. Sus puertos de montaña, carreteras panorámicas y conexiones transfronterizas con Francia permiten diseñar rutas llenas de curvas, paisajes abiertos y pueblos con encanto. Tanto si buscas una salida de fin de semana como una travesía más completa por el Alto Aragón, existen varios itinerarios imprescindibles para cualquier amante de la conducción. Estas son algunas de nuestras recomendaciones:
Puerto del Portalet

El Puerto del Portalet es probablemente la carretera más emblemática del Pirineo aragonés para motoristas. Conecta el valle de Tena con Francia a través de una subida progresiva y muy disfrutable desde Sallent de Gállego.
Lo mejor de esta ruta:
- Curvas amplias y bien asfaltadas.
- Tráfico moderado fuera de temporada alta.
- Vistas abiertas de alta montaña.
- Parada obligatoria en el embalse de Lanuza.
- Conexión directa con el valle francés de Ossau.
Es una subida ideal tanto para pilotos experimentados como para quienes quieren iniciarse en rutas de alta montaña.
Consejo de Eizasa: madrugar permite disfrutarla casi en exclusiva.
La A-260 entre Fiscal, Aínsa y Campo

Este tramo es menos conocido que Portalet o Cotefablo, pero posiblemente uno de los más encantadores. Entre Fiscal, Aínsa y Campo encontrarás:
- Curvas constantes.
- Asfalto excelente.
- Tráfico muy bajo.
- Vistas sobre el río Ara.
- Acceso a pueblos medievales.
Aínsa es además uno de los mejores lugares del Pirineo para hacer parada gastronómica. Es una ruta ideal para combinar conducción tranquila y paisaje.
Hecho – Ansó – Zuriza


El valle de Ansó ofrece probablemente la experiencia más auténtica del Pirineo aragonés en moto. Aquí el paisaje cambia de forma evidente respecto a otras zonas más transitadas ya que desaparecen las grandes estaciones de esquí y el entorno se vuelve más natural y silencioso, dominado por bosques atlánticos muy bien conservados.
A lo largo de la carretera es habitual atravesar masas de hayedos, abetales y pinares de pino silvestre, junto a zonas de robledales y praderas de montaña que se abren en los fondos del valle.
Todo ello convierte esta ruta en una de las más especiales del Pirineo para quienes buscan disfrutar de la conducción en un entorno tranquilo, poco masificado y rodeado de naturaleza.
Recorrer el Pirineo aragonés en moto es una de esas experiencias que siempre apetece repetir. A lo largo de todo el recorrido encontrarás rutas panorámicas como Portalet o carreteras más tranquilas y poco transitadas como Ansó o Zuriza. El Pirineo permite disfrutar de la moto con calma, del buen asfalto y paisajes que durante la primavera van floreciendo poco a poco.

